CINE Y REVOLUCIÓN

Porque en el fondo y en la superficie, el peor enemigo del hombre es el propio hombre, el peor enemigo de un país es otro país, y el peor enemigo de la paz no es la guerra, sino los que inventaron que había una diferencia entre ambas. Y si en tiempos de paz y armonía todo parece controlado tal vez sea porque estamos en guerra, contra nosotros mismos y contra los demás.  Ya lo decía Víctor Frankl: "No hay hombres negros, blancos, altos o bajos. Sólo hay hombres buenos y malos." Y de esa maldad que se hace tan patente en tiempos de guerra es necesario hablar hoy, justamente ahora, en tiempos de paz. Porque el que no la veamos no significa que no siga ahí, escurriéndose entre los acontecimientos, regalándonos su mejor sonrisa y disparándonos por la espalda.

Toca hablar de maldad, de cuando el hombre debora al hombre.  

Y el cine no puede volver la espalda a esta realidad, no vaya a ser que le disparen.

Hombre contra Hombre
Hombre contra Hombre